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Seis formas sencillas de conseguir que tu familia coma verduras

Por Cathie Olson

Hay niños que se comen de un bocado platos de ensaladas crujientes y devoran brócoli al vapor como si fueran caramelos, pero ¿qué puedes hacer si tus hijos se niegan a comer nada verde? A la mayoría de los niños (y a muchos adultos) no les gusta el sabor fuerte ni la textura de estas verduras de hoja verde. En lugar de intentar que tu hijo coma alimentos que no le gustan, prepara las verduras de una forma que le resulten apetecibles. No llenes el plato de tu hijo con raciones enormes y abrumadoras: dale un poco y deja que pida más. Anima a tu hijo a probar cada plato, pero no le obligues a comer más si no le gusta. Y lo mejor de todo, da buen ejemplo. Si tú comes de forma saludable, lo más probable es que tus hijos también lo hagan.

  1. Cultívalas. Planta un huerto. Basta con un pequeño terreno o unas cuantas macetas. Si nunca has cultivado un huerto, elige plantas fáciles de cultivar y que den una buena cosecha, como judías verdes, calabacines, lechuga, col rizada o tomates. Deja que tu hijo elija las semillas y te ayude a plantar, regar y cosechar. El verano pasado, mi hija de dos años me pedía una judía verde cada vez que pasábamos por el huerto. Un huerto familiar permite a los niños establecer un vínculo con las verduras.
  2. Pícalas. Un robot de cocina es una inversión estupenda. Puede hacer puré para bebés, mezclar masa para galletas y picar montones de verduras en segundos. Introduce verduras de hoja verde, col, brócoli o zanahorias, ya lavadas y secadas, en el robot de cocina y pícalas muy finas. Las verduras picadas se pueden añadir a sopas, arroz, puré de patatas, salsa para espaguetis, pesto, pizza, platos de pasta, atún o huevos… prácticamente a cualquier cosa.Una vez picadas, las verduras solo se conservan unos días en la nevera. No hay problema: prepara una gran cantidad y congélalas. Extiende las verduras picadas en una bandeja de horno y métela en el congelador. Pasadas un par de horas, pasa las verduras congeladas a un recipiente apto para el congelador, y se conservarán durante meses. Solo tienes que sacar un puñado cada vez que lo necesites.

  3. Haz puré con ellas para preparar sopas. Si tus hijos no quieren comer trozos de verdura en la sopa, haz puré con ellas en la batidora o el robot de cocina. Prueba a batir tus sopas favoritas de verduras, legumbres o pollo. Te sorprenderá lo deliciosas que quedan. Mis hijos las llaman “sopas-batido” y les gusta tomarlas en una taza. Las sopas de puré son una forma suave de alimentar a un niño enfermo que no quiere comer.

  4. Hornea magdalenas de calabacín, pan de calabaza, tarta de zanahoria o tarta de calabaza o boniato utilizando harina integral y una pequeña cantidad de miel, sirope de arce o azúcar para endulzar. Prueba delicias saladas como las magdalenas de brócoli y queso o el pan de maíz con calabacín. Añade verduras picadas al pan, a las bases de pizza, a los panecillos y a las magdalenas.

  5. Añádelas a las hamburguesas: otra forma estupenda de aprovechar las verduras picadas es mezclarlas con las hamburguesas o el pastel de carne. Mejor aún, prepara hamburguesas vegetarianas con cereales integrales y verduras. Cómelas como hamburguesas normales con todos tus acompañamientos favoritos. Hamburguesas vegetarianas rápidas: Mezcla 2 tazas y media de arroz o mijo cocido con 1 zanahoria rallada, media taza de col rizada o coles picadas, 1 huevo batido, 2 cucharadas de semillas de sésamo, 1 cucharadita de salsa de soja o media cucharadita de sal y un cuarto de cucharadita de pimienta negra. Mézclalo todo bien con las manos. Añade un poco de agua o pan rallado si es necesario para que se mantengan unidas. Forma las hamburguesas y fríelas en una pequeña cantidad de aceite hasta que ambos lados estén dorados y crujientes. Las hamburguesas también se pueden hornear a 400° en una bandeja de horno engrasada, unos 10 minutos por cada lado.

  6. ¿Tomar verduras en batidos? Ni siquiera notarás su sabor. Prueba esta combinación; yo la llamo el «batido de todo»: tritura 11/2 tazas de zumo de manzana, 1/2 manzana (sin corazón y cortada en rodajas), 1/2 naranja (pelada), 1/2 boniato o 1 zanahoria (cortada en rodajas), 1/4 de taza de col rizada o col cortada en trozos y 1 plátano. Rinde de 2 a 3 raciones.