Cómo crear tu propio círculo del «Poder de los Ocho»
Reúne a un grupo de ocho amigos con ideas afines que estén abiertos a la posibilidad de la sanación y la intención. Puedes recurrir a un club de lectura, un grupo parroquial o a los vecinos de tu barrio. No es necesario estar físicamente presente con los miembros del grupo. Según mi experiencia, una conexión virtual funciona igual de bien. Tampoco es estrictamente necesario que seáis exactamente ocho personas, pero ocho es el número óptimo. Te recomendaría que tu grupo no tuviera menos de seis ni más de doce miembros, para que haya suficiente masa crítica como para sentir que formáis un grupo, pero sin que seáis tantos que te sientas perdido en él.
1. Pregunta si alguno de los miembros del grupo que tenga algún tipo de problema que requiera sanación (ya sea emocional o físico) querría ser el destinatario de la intención sanadora. Deja que la persona elegida como destinataria describa su problema con detalle.
2. Dedica unos minutos a debatir y elaborar la declaración de intenciones que todos compartiréis.
3. Formad un círculo. Podéis daros la mano o colocar a la persona elegida en el centro del círculo, mientras el resto de miembros del grupo le ponen una mano encima, como si fueran los radios de una rueda. (Podéis representar este proceso de forma virtual, mediante la visualización, como una forma de reforzar vuestra intención y concentración).
4. Pide a las integrantes del grupo que cierren los ojos y se concentren en inhalar y exhalar. Cada una debe mantener la frase de intención en su mente mientras imagina, con los cinco sentidos, a la destinataria de la intención sana y bien en todos los aspectos. A continuación, todas las integrantes deben enviar la intención a través de su corazón. La destinataria de la intención debe permanecer abierta para recibirla.
5. Pasados 10 minutos, pon fin con delicadeza a la intención curativa y pide a todos que se tomen unos momentos para “volver” a la sala. Primero, pide a la persona destinataria de la intención que describa cómo se siente y si ha experimentado algún cambio, ya sea positivo o negativo. A continuación, el resto de los participantes pueden turnarse para compartir sus experiencias. Toma nota de cualquier sensación de unidad palpable, así como de cualquier mejora en el estado tanto de quienes envían la energía como de quienes la reciben.
6. Con el tiempo, empieza a elegir objetivos fuera de tu grupo.
7. Toma buena nota de cualquier avance mensual en tu propia vida: tu salud, tus relaciones, tu carrera profesional, el sentido de tu vida.