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¡Un pequeño “ding” no es cosa de poco!

Por Revista Pathways

Un “golpecito” puede ser más grave de lo que parece. Tras recibir un “golpecito” en el campo, los deportistas aturdidos pueden quedarse sentados en el banquillo un rato y, después, si parecen estar bien, suelen volver (o se les hace volver) al partido. Según un estudio reciente, puede que esto no sea una buena idea.

En este estudio, se evaluaron la atención, la memoria, el tiempo de reacción y la velocidad de procesamiento de la información de 43 deportistas de secundaria, tanto hombres como mujeres, que habían sufrido una conmoción cerebral leve, en el plazo de una semana tras la lesión. Los investigadores se sorprendieron al constatar una disminución drástica de la memoria y un aumento de los síntomas 36 horas después de la lesión. Es muy significativo que aquellos deportistas cuyos síntomas en el terreno de juego duraron más de cinco minutos presentaran una caída del 500% en el rendimiento de la memoria. 1 Cualquier persona que sufra una lesión deportiva, por “leve” que sea, podría beneficiarse de una revisión quiropráctica para asegurarse de que no arrastra daños no resueltos en su cuerpo.

  1. Lovell, M.R., Collins, MW., Iverson, G.L., Johnston, K.M., Bradley, J.P. Conmociones cerebrales de grado 1 o “leves” en deportistas de secundaria. American Journal of Sports Medicine. 2004;32:47-54.