¿Qué fue de Winifred Gardella?
Durante años, este niño con poliomielitis fue el imagen de la campaña de March of Dimes. Lee lo que pasó después
A principios de la década de 1950, Winifred Gardella fue la niña emblemática de la organización March of Dimes en San Francisco. A nivel nacional, su imagen permitió recaudar millones de dólares para ayudar a combatir la poliomielitis, una temida enfermedad que provocaba invalidez. Su rostro triste e inocente y su diminuto cuerpo, apoyado en muletas y aparatos ortopédicos para las piernas, hicieron que muchos estadounidenses se rascaran el bolsillo para hacer donativos. Pero la March of Dimes no pudo ayudar a Winifred. Tras pasar dos años y medio bajo la atención especializada de un médico, a sus padres les dijeron que no había esperanza para ella.
A pesar de este pronóstico tan desalentador, los abuelos de Winifred estaban decididos a encontrar una cura. No estaban dispuestos a aceptar la opinión de los llamados “expertos médicos”. Decidieron elegir su propia atención sanitaria y llevaron a Winifred al doctor Lewis Robertson, un quiropráctico de Glendale, California. Bajo su cuidado, Winifred recibía ajustes diarios; seis meses después de que se le corrigiera la interferencia nerviosa, tiró las muletas y las ortesis y salió a dar un paseo con su quiropráctico. A partir de entonces, nunca más volvió a necesitar muletas.
No se trató de un “milagro médico”. El cuerpo de Winifred simplemente respondió de forma normal a los ajustes quiroprácticos, recuperando su equilibrio ideal y su funcionamiento óptimo. Es una respuesta natural a la quiropráctica.
Esta es solo una de las muchas historias sobre los beneficios de la quiropráctica. Aunque existen numerosos estudios sobre los beneficios de los tratamientos quiroprácticos regulares, gran parte de ellos son ignorados por los medios de comunicación y la comunidad médica. Una buena salud de la columna vertebral es esencial para el funcionamiento de todo el cuerpo.