Solo leche de almendra
Esta receta se publicó originalmente en el brote desnudo.
No recomiendo evitar los lácteos, especialmente la leche cruda de alta calidad, procedente de ganado criado en pastos. Sin embargo, si tienes fuertes convicciones en contra o deseas probar algo diferente solo por diversión, esta es una leche casera cremosa, deliciosa y bastante sencilla de preparar. Tienes que dejar los frutos secos en remojo toda la noche, luego batirlos (lo que lleva apenas 4 minutos) y colarlos. En comparación con las leches de frutos secos compradas en la tienda, no hay color con las caseras, ya que estas no contienen ningún tipo de aditivos, ni esos sabores aguados y edulcorados que tienen los productos comerciales. Esta receta solo requiere dos ingredientes: almendras y agua. El resto de cosas probablemente ya las tengas, pero si no es así, las puedes encontrar en la mayoría de los supermercados: una batidora o robot de cocina de algún tipo y una gasa. ¡Eso es todo! No hace falta añadir azúcar. Tampoco hace falta añadir vainilla. Esas cosas enmascaran el aroma cremoso a frutos secos que tanto anhelamos quienes bebemos leches sin lácteos. ¿Quieres que quede más cremosa? Reduce la cantidad de agua que utilizas. Yo preparé esta receta tal cual para añadirla a mi café, y queda muy cremosa. ¿Quieres probar con otro tipo de fruto seco o semilla? ¡Adelante! ¿Y qué hacer con la harina de almendras o frutos secos que sobra del proceso de elaboración de la leche? Tenemos la solución: Magdalenas de calabaza con trocitos de chocolate Pan de plátano (elaborado con harina de almendra) Brownies de boniato con nueces Vale, vale, pero no tengo tiempo Para preparar estas recetas… No pasa nada, congela esa harina de almendra y úsala más adelante. La idea es aprovechar todos los ingredientes, gastar menos dinero a largo plazo y tener el control total de lo que se incluye en la receta. ¿No es eso, en sí mismo, algo maravilloso que merece la pena el tiempo y el esfuerzo extra que hay que dedicarle? Nosotros creemos que sí, y esperamos que tú también lo veas así. ¡Que lo disfrutes!
Lo que necesitarás:
- 1 taza de almendras crudas y ecológicas (u otros frutos secos al gusto)
- 2 tazas de agua de manantial
- 1 cucharadita de sal marina
- más agua de manantial para remojarse
- Añade las almendras a un bol con sal y cúbrelas completamente con agua de manantial a temperatura ambiente. Déjalas reposar sin tapar durante al menos 7 horas, o toda la noche.
- Escurre el líquido de remojo y enjuaga las almendras para eliminar cualquier resto que se haya desprendido durante el proceso de remojo. Puedes dejarlas con la piel o quitársela, como prefieras.
- Mezcla las almendras remojadas y 2 tazas de agua de manantial en una batidora o en un robot de cocina. Si utilizas una batidora, bate durante 2 minutos. Si utilizas un robot de cocina, bate durante 4 minutos. Ten cuidado, ya que el robot de cocina podría derramar líquido si no tiene capacidad suficiente para tanta cantidad.
- Vierte la leche de almendras a través de una gasa o un colador de malla fina en un bol o una jarra medidora de cristal. Exprime el contenido para asegurarte de que se extrae toda la leche. Con este proceso deberías obtener 2 tazas de leche de almendras.
- Guarda la harina de almendra para hornear (consulta las recetas más arriba).
- Guarda la leche en un recipiente de cristal hermético en la nevera y consúmela en el plazo de una semana.
Rinde 2 tazas de leche de almendra