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Pepinillos al eneldo para la nevera

Por Tia Ohm

Los pepinillos. Hay quien los detesta por completo, mientras que otros los adoran. A mí me encantan los pepinillos. Para mí, un buen pepinillo es ácido, salado, sabroso y crujiente, pero sin nada de azúcar. De hecho, no me gustan nada los pepinillos endulzados. Muchas recetas de pepinillos llevan azúcar, lo cual me deja totalmente perpleja. Huelga decir que esta receta no la lleva. Es la temporada de los pepinos, y por fin hemos dado con una receta a la que podemos recurrir una y otra vez para esta hortaliza de temporada (¿o se consideran una fruta?).

Me encanta esta receta porque es muy fácil de preparar y no hay que preocuparse por enlatarlos. Se conservan en la nevera, lo que creo que los hace más crujientes, y solo se tarda un rato en prepararlos. Hemos utilizado pepinos frescos de nuestro huerto, con mucho eneldo fresco y especias. Solo hay que añadir un poco de vinagre y agua, meterlos en la nevera y al día siguiente ya están listos para comer.

¿Por qué preparar tus propios encurtidos? Son más baratos, sobre todo si cultivas pepinos en tu huerto, son sostenibles y resulta muy gratificante. Al preparar en casa algo tan sencillo como los encurtidos, puedes conectar con tu naturaleza más primitiva. Puedes seleccionar cuidadosamente cada ingrediente para asegurarte de que sea de la máxima calidad. Con las recetas caseras, sabes exactamente lo que vas a obtener. Y hoy en día, eso es muy importante.

Esperamos que disfrutes de este producto final tanto como del proceso de selección y manipulación minuciosa de todos y cada uno de los ingredientes. De la granja a la mesa: no lo haríamos de otra manera.

Lo que necesitarás:

  • 2 libras de pepinos para encurtir (unos 2-3 grandes), cortados en tiras
  • 3/4 de taza de eneldo fresco picado*
  • 3 dientes de ajo, picados en trozos grandes
  • 1/2 cebolla, cortada en rodajas
  • 1 chile jalapeño, opcional si se quiere más picante
  • 4 cucharaditas de sal
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro
  • 1 cucharadita de granos de pimienta negra
  • 3/4 de cucharadita de semillas de eneldo
  • 1 1/2 tazas de vinagre blanco
  • 2 tazas de agua caliente

*El eneldo fresco se puede sustituir por eneldo seco (utiliza aproximadamente 1 T de eneldo seco, o la cantidad suficiente para espolvorear ligeramente los pepinos)

Qué hacer:

  1. Pon a hervir 2 tazas de agua. Mezcla el agua caliente, el vinagre y la sal en un recipiente resistente al calor y remueve hasta que la sal se disuelva.
  2. Mezcla los pepinos con el eneldo fresco.
  3. Ahora queremos meter todo esto en tarros. Puedes repartirlo en tarros individuales o ponerlo todo en un tarro grande. Repartirlo en tarros individuales es una buena opción si quieres regalarlos, pero resulta un poco más complicado, ya que tendrás que repartir todos los ingredientes de forma equitativa entre todos los tarros.
  4. Calcula cuántos tarros vas a necesitar (unos 3 o 4 tarros de 16 oz o 2 tarros de 1 cuarto de galón) y reparte de forma uniforme entre ellos el ajo picado, la cebolla cortada en rodajas, las semillas de mostaza, las semillas de cilantro y las semillas de eneldo.
  5. Echa los pepinos al eneldo en los frascos y cúbrelos por completo con la solución de agua salada y vinagre, que ahora estará tibia. Tapa los frascos, deja que se enfríen un poco más si lo deseas (aunque no es estrictamente necesario) y mételos en la nevera durante toda la noche.
  6. Disfrútalo al día siguiente y guárdalo en la nevera.

Rinde para 3-4 tarros de 16 onzas o 2 tarros de un cuarto de galón EXTRA: ¡Cuando te hayas comido todos los pepinos, puedes volver a usar este sabroso adobo! Solo tienes que cortar unos cuantos pepinos más, añadirlos al agua, dejarlo reposar otra vez toda la noche en la nevera y ¡a disfrutar! Ten en cuenta que este segundo adobo suele ser menos intenso.