Magdalenas de calabaza con trocitos de chocolate
Elaborada con ingredientes integrales y sin harinas ni azúcares procesados, esta receta es apta para la dieta paleo y no contiene gluten. Las preparamos como postre, pero diría que también son una buena opción como tentempié o desayuno (¡sobre todo si se les pone menos edulcorante, o ninguno!). Sírvelas con nata montada, un glaseado casero de queso crema o simplemente con un poco de mantequilla de toda la vida, de vacas alimentadas con pasto. Solo usamos 1/4 de taza de sirope de arce y trocitos de chocolate negro, y a los niños les encantaron. Algunos dijeron que preferirían trocitos de chocolate más dulces, pero yo no: dame el más negro que encuentres y seré feliz. Acompáñalos con un vaso grande de leche y ya está. Como hacía poco que habíamos comprado tantas calabazas, no pudimos resistirnos a dejar de lado la versión en lata y optar por la fresca (por supuesto, puedes sustituirla por puré de calabaza en lata si no tienes calabaza fresca). La clave, creo, están en las especias de esta receta. Sacan lo mejor de la calabaza y hacen de este un manjar de temporada. ¿No tienes moldes para magdalenas? No pasa nada; hornéalo como un pan de calabaza normal en un molde rectangular. La próxima vez, pienso hacer varios, guardarlos en el congelador y tenerlos siempre a mano. Sí, estaba así de bueno.

¿No sabes qué regalarle a un amigo o familiar? ¿No estás seguro de qué llevar a la cena de Acción de Gracias? Esto podría ser un complemento estupendo para que todos lo disfruten.
Lo que necesitarás
- 1 taza de calabaza cocida sin azúcar
- 4 huevos de gallinas criadas en libertad
- 1/2 taza de mantequilla de frutos secos ecológica
- 4 T de aceite de coco virgen extra
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/4 de taza de sirope de arce (apenas dulce, a nuestro gusto)
- 1/2 taza de harina de almendra ecológica
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 3 cucharaditas de canela
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 1/2 cucharadita de clavo molido
- 1/4 de cucharadita de pimienta de Jamaica molida
- una pizca de sal marina
- 1/2 taza de trocitos de chocolate negro o 2 cucharadas de cacao en polvo**
- 1/2 taza de semillas de calabaza u otros frutos secos, opcional
**Como la masa es bastante líquida, las pepitas de chocolate tienden a hundirse hasta el fondo de las magdalenas. No pasa nada, simplemente te queda una base con mucho chocolate en lugar de que el chocolate esté bien repartido por toda la magdalena. Para solucionar este problema, basta con añadir cacao en polvo a la mezcla para que todo quede con un delicioso sabor a chocolate.
Qué hacer
- Cocina la calabaza (si es fresca) en el horno a 350° durante unos 30 minutos con un poco de aceite de coco hasta que esté blanda. Déjala enfriar y quítale la piel.
- Tritura la calabaza en el fondo de un bol y añádele el resto de ingredientes líquidos: huevos, mantequilla de frutos secos, aceite de coco, vainilla y sirope de arce, si lo utilizas.
- En otro bol más pequeño, mezcla todos los ingredientes secos: harina de almendra, bicarbonato sódico, levadura en polvo y especias. Remueve.
- Vierte la mezcla seca en la mezcla húmeda y mézclalo todo bien. La masa quedará bastante líquida, pero no te preocupes, subirá bien.
- Añade las pepitas de chocolate o el cacao, y las semillas (si las vas a usar), y mézclalo todo.
- Vierte la masa en moldes para magdalenas engrasados, llenándolos hasta aproximadamente 3/4 de su capacidad. Si tienes pepitas de chocolate, intenta repartirlas con una cuchara para que queden repartidas uniformemente en cada molde. Hornea a 350° durante unos 30 minutos o hasta que, al introducir un palillo, este salga limpio. Si lo horneas en un molde para pan, puede que tarde más tiempo (hasta 50 minutos).
- Sírvelo caliente, guárdalo en la nevera o congélalo para más adelante.
Rinde unos 16 muffins o 1 barra de pan