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Calabaza salteada con queso feta

Por Tia Ohm

Es un plato ideal para disfrutar de la cosecha otoñal o como guarnición, elaborado con la amplia variedad de calabazas y calabacines que se pueden encontrar hasta bien entrado el invierno. Se puede servir como ensalada fría, pero a nosotros nos gusta más calentita. Es un acompañamiento perfecto para un plato principal de aves.
Ingredientes

  • 1 calabaza entera o calabaza moscada (se puede utilizar cualquier tipo de calabaza de invierno; si se trata de calabaza bellota, utiliza 2 o 3)
  • 1 cabeza de ajo, pelada
  • 8-10 chalotas pequeñas, enteras y peladas
  • 2-3 hojas de laurel
  • 2 chiles rojos frescos, sin semillas y cortados en dados muy pequeños
  • 12 oz. de queso feta (nosotros preferimos el feta cremoso de oveja)
  • ½ taza de frutos secos o semillas, tostados (prueba con semillas de calabaza o de girasol, almendras laminadas o piñones)
  • Aceite de oliva

Preparación y cocción

  1. Precalienta el horno a 355 °F (180 °C). Pela la calabaza y córtala en trozos pequeños y uniformes.
  2. Añade 1 cucharada de aceite de oliva a una sartén caliente. Dora ligeramente la calabaza por ambos lados, pero sin cocinarla del todo. Reserva la calabaza dorada en un bol mediano.
  3. Mezcla los dientes de ajo (ligeramente machacados) y las chalotas con la calabaza. Añade aceite de oliva, sal y pimienta. Remueve con cuidado con una cuchara.
  4. Extiende la mezcla en una bandeja de horno mediana. Añade las hojas de laurel y hornéala durante 30-40 minutos, o hasta que la calabaza, el ajo y las chalotas estén tiernos.
  5. Mientras se asa la calabaza, pon los chiles cortados en dados en un cuenco pequeño. Añade aceite de oliva y deja que el aceite se impregne del sabor de los chiles. Tuesta en seco las semillas y/o los frutos secos hasta que se doren y resérvalos. Desmenuza el queso feta y ponlo en un cuenco.
  6. Cuando la mezcla de calabazas esté cocida, sácala del horno. Si vas a servir la versión en ensalada fría, deja que se enfríe. A continuación, colócala en una fuente y añádele por encima el queso feta desmenuzado, frutos secos y semillas de tu elección. Rocía la superficie con aceite de chile. También queda muy bien añadir perejil picado a este plato para darle más color, contraste y sabor. Para la versión caliente, basta con añadir los mismos ingredientes y servirla inmediatamente mientras aún esté caliente. (Si preparas este plato con antelación para servirlo caliente más tarde, cúbrelo con el queso feta desmenuzado y recalienta ligeramente el plato durante solo 5 minutos en el horno a temperatura media. A continuación, añade los frutos secos y el aceite de chile).

Rinde para dos personas como plato principal y para cuatro como guarnición.
Crédito de la foto: Tia Ohm