El embarazo y la quiropráctica
Toda mujer embarazada desea tener un embarazo saludable, seguro y natural. Una mujer que va a dar a luz y que está en sintonía con su propio cuerpo, que mira en lo más profundo de sí misma y confía en que su cuerpo hará lo que está programado para hacer, tiene muchas más posibilidades de experimentar un proceso de parto natural que alguien que tiene miedo. Por desgracia, el miedo puede convertirse en una profecía autocumplida: el cerebro responde a las emociones de miedo liberando hormonas por todo el cuerpo que pueden ralentizar el parto y la dilatación.
En lo que respecta al embarazo y al parto, la experiencia más deseable es un parto natural y sin complicaciones, que sea tranquilo, alegre y seguro tanto para la madre como para el bebé. Como es lógico, esto es lo que desea toda mujer embarazada. Entonces, ¿por qué no ocurre más a menudo?
Una de las causas principales es lo que se conoce como distocia, que se define como un progreso anómalo del parto. La distocia suele dar lugar a una reacción en cadena de intervenciones médicas que, en teoría, están diseñadas para facilitar el avance del parto. Sin embargo, estas intervenciones suelen añadir, sin quererlo, más complejidad y estrés al proceso del parto, lo que hace que este sea cada vez menos natural.
Aunque resulta difícil determinar con exactitud qué provoca la distocia, existen tres razones principales por las que el proceso del parto puede no avanzar, lo que a menudo da lugar a una intervención médica. En términos generales, la distocia se debe a una combinación de causas físicas, emocionales y médicas o técnicas.
Aunque las madres llevan milenios dando a luz de forma natural, uno de los mayores retos en Occidente es recuperar la confianza innata en la capacidad de la mujer para dar a luz de forma natural. Muchas presiones sociales y médicas pueden aumentar de forma insidiosa el miedo y la ansiedad en torno al proceso del parto. Pero el embarazo no es una enfermedad, por lo que creemos que no debería tratarse como tal. Hacerlo solo añade estrés emocional y tensión a unos cuerpos y mentes que deberían estar en paz, llenos de alegría y bien conectados con su mundo, sus amigos, sus familias y sus bebés.
Un parto natural, sin estrés excesivo ni complicaciones, siempre es preferible a un parto en el que se recurre a una intervención, ya que todas las intervenciones humanas alteran inevitablemente la expresión de la inteligencia innata del cuerpo. En un cambio de paradigma que hace hincapié en la confianza interior en el potencial innato del cuerpo para dar a luz, muchas mujeres están aprendiendo a confiar de nuevo en los instintos naturales de su cuerpo. Hoy en día, muchas parejas se oponen a los métodos controladores e intimidatorios que se han vuelto tan habituales en las sociedades occidentales y, en su lugar, buscan profesionales que respalden su decisión de dar a luz de forma natural.
Para potenciar al máximo los instintos naturales del parto y favorecer el desarrollo de un bebé sano y lleno de vida, es importante comprender que el cuerpo de la madre tiene ciertos requisitos genéticos para alcanzar un estado óptimo de salud. Proporcionar al cuerpo los nutrientes necesarios para un funcionamiento saludable aumenta las probabilidades de tener un parto natural. Al fin y al cabo, una madre sana tiene muchas más posibilidades de tener un embarazo y un parto naturales y llenos de vitalidad que aquella que dice que quiere un parto estupendo, pero luego no hace nada para ayudar a su cuerpo a alcanzar ese objetivo.
Preparación para el parto
Entonces, ¿qué se puede hacer durante el embarazo para preparar mejor el cuerpo de la madre para un parto natural y saludable? ¿Qué necesita el cuerpo para funcionar a su máximo potencial, lo que te brinde las mayores posibilidades de tener un embarazo y un parto maravillosamente naturales? Las investigaciones realizadas en una gran variedad de disciplinas científicas, como la fisiología, la anatomía, la biología celular y el estudio genético de nuestros antepasados humanos del Paleolítico, sugieren claramente los siguientes elementos esenciales para un embarazo y un parto naturales, saludables y llenos de vitalidad:
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Un sistema nervioso plenamente funcional: para coordinar la recuperación, facilitar la adaptación a los factores de estrés asociados al embarazo y favorecer el desarrollo del bebé en crecimiento.
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Ingesta alimentaria genéticamente adecuada: para proporcionar la energía necesaria para el funcionamiento saludable de las células y el desarrollo óptimo del feto.
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Movimiento y ejercicio genéticamente adecuados: para estimular el funcionamiento óptimo del cerebro y las células, la circulación, el equilibrio hormonal, la fuerza, la flexibilidad y la movilidad.
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Pensamientos y emociones positivas: influyen de manera significativa en las hormonas presentes en el útero y afectan al desarrollo del bebé, así como a la forma en que aprende a percibir el mundo exterior.
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Un entorno acogedor y unas relaciones afectuosas: para crear un ambiente óptimo que permita un embarazo y un parto relajados y con poco estrés.
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Un equipo de apoyo fundamental durante el parto, formado por seres queridos y profesionales sanitarios que comprenden la importancia de cada uno de estos elementos.
El valor de la quiropráctica
En nuestra consulta, nuestro objetivo es ofrecer a nuestras clientas ayuda práctica, conocimientos y habilidades que les ayuden a hacer realidad su deseo de dar a luz de forma natural y disfrutar de un embarazo maravilloso.
En concreto, la atención quiropráctica durante el embarazo es fundamental para favorecer el funcionamiento fisiológico normal tanto de la madre como del bebé durante el embarazo y el parto. Por ejemplo, la atención quiropráctica ayuda a la madre durante el embarazo y el parto de las siguientes maneras:
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Reducir las alteraciones en el sistema nervioso de la madre, que coordina todos los sistemas y funciones de su organismo
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Contribuye a crear un estado de equilibrio en los músculos, ligamentos y estructuras óseas de la pelvis, preparando así a la pelvis para un embarazo y un parto más fáciles
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Reducir la torsión del útero de la mujer al aliviar la tensión en los ligamentos que lo sostienen
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Facilitar un parto más seguro y sencillo para la madre, reduciendo así la probabilidad de que sea necesaria una intervención
La quiropráctica también favorece las funciones fisiológicas vitales del bebé al:
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Fomentar un mejor desarrollo del bebé eliminando las interferencias en el sistema nervioso de la madre
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Ayuda a crear más espacio en el útero para que el bebé se desarrolle sin que se vean limitadas sus estructuras esqueléticas en formación, la columna vertebral y el cráneo…
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…lo que permite que el bebé tenga espacio para colocarse en la mejor posición posible para el parto
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Reducir de forma significativa la posibilidad de distocia (parto prolongado) y el trauma perinatal resultante que puede provocar la intervención
La quiropráctica: fundamental en cualquier embarazo
En resumen, hay tres razones principales por las que la quiropráctica debería formar parte de todo embarazo:
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La quiropráctica contribuye a proporcionar equilibrio estructural y estabilidad a la madre, lo que se traduce en un embarazo más cómodo.
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Diversos estudios han revelado que las mujeres embarazadas que reciben tratamiento quiropráctico durante el embarazo suelen tener un parto más corto y con menos intervención médica.
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Al favorecer un mejor funcionamiento del organismo de la madre, la quiropráctica durante el embarazo puede contribuir a crear un entorno intrauterino más saludable y cómodo para el recién nacido, lo que le ayuda a tener un mejor comienzo en la vida. De hecho, las investigaciones sugieren que existe una estrecha relación entre la experiencia del bebé en el entorno intrauterino y su potencial de salud a lo largo de toda su vida.
La mayoría de los quiroprácticos están capacitados para ayudar a las mujeres a tener un embarazo más saludable mediante ajustes quiroprácticos específicos, seguros y suaves. Dado que la etapa previa a la concepción, el embarazo y el parto son áreas de especial interés y especialización en nuestra consulta, también nos esforzamos por ofrecer a nuestras clientas embarazadas un enfoque holístico que les garantice, tanto a ellas como a sus bebés, las mejores posibilidades de tener un parto saludable y natural. Asimismo, nuestro objetivo es trabajar en colaboración y apoyo con tu comadrona, doula u obstetra para garantizar que cuentes con un equipo excelente a tu alrededor, dispuesto a ayudarte a vivir la experiencia de parto que deseas. Pregunta a tu quiropráctico o visita la página web de la Asociación Internacional de Quiropráctica Pediátrica para descubrir cómo pueden apoyarte durante tu embarazo.
Creemos que es hora de que las mujeres vuelvan a conectar con sus instintos naturales para el parto y con su potencial. Es importante recuperar esa sensación de confianza interior en el poder curativo y reproductivo del cuerpo, así como desarrollar un fuerte vínculo entre madre y bebé que siente las bases para una experiencia de parto naturalmente empoderada. Crear un equipo solidario y cooperativo, así como un entorno familiar cariñoso y tranquilo, son también ingredientes de vital importancia. Al garantizar que el cuerpo funcione, se adapte y se recupere al máximo de su potencial gracias a la quiropráctica, las mujeres que están embarazadas (o desean estarlo) pueden potenciar su deseo innato de tener un embarazo y un parto saludables y llenos de vitalidad.