La quiropráctica reconforta al bebé
Acudimos a un quiropráctico porque nuestro hijo Rex, de seis meses, tenía muchos cólicos, muchos gases y estaba congestionado. Además, Rex no conseguía dormir bien en absoluto.
La quiropráctica nos ha cambiado la vida. Es increíble ver a mi bebé hacer cosas “normales” sin llorar de dolor constante. Ahora puede estar tumbado en su sillita de coche y recorrer el trayecto sin llorar por los gases que le causan dolor. Ahora puede dormir toda la noche sin despertarse cada 20 minutos o cada hora por los gases que le causan dolor.
Ahora Rex ya se da la vuelta y disfruta de estar boca abajo sin sentir dolor. ¡Es un bebé completamente diferente y solo llevamos tres semanas bajo tratamiento!
¡Rex por fin va por buen camino hacia una vida sana y feliz gracias a la quiropráctica!
Madre de Rex L., Minnesota, EE. UU.
Tanto Rex como su madre están bajo el cuidado de Andrew Kuecher, DC, FICPA. Es miembro activo y colaborador de la ICPA, y ha obtenido la Certificación Pediátrica de 120 horas impartida por la ICPA.