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La lactancia materna en público: la lactancia materna y la ley (2.ª parte)

Por Revista Pathways

La lactancia materna en público ES legal en Estados Unidos, aunque a veces la gente simplemente no lo sabe y, por eso, puede que se quejen. Esto significa que puedes dar el pecho a tu bebé en cualquier lugar en el que se te permita estar con él. Unos 20 estados han aprobado leyes que establecen explícitamente este hecho. Estas leyes existen para aclarar la legalidad de la lactancia materna. Aunque un estado no cuente con una ley que lo aclare, la lactancia materna en público sigue siendo legal.

Si alguien parece sentirse molesto porque estás dando el pecho o te pide que te marches, puedes recordarle amablemente que la lactancia materna es legal, normal y la mejor alimentación para el bebé, o mencionar otros datos sobre la lactancia materna. Si has tenido problemas al dar el pecho en público y te han pedido que te vayas de centros comerciales, piscinas, restaurantes, etc., o que vayas al baño a dar el pecho, o si has tenido problemas en el lugar de trabajo, denúncialo ante la Alianza Nacional para la Defensa de la Lactancia Materna (NABA).

Además de la lactancia materna en público, otras cuestiones relacionadas con la legislación incluyen el derecho de las mujeres a extraerse leche en el trabajo y a quedar exentas de formar parte de un jurado. Algunos estados obligan a los empleadores a facilitar que las mujeres puedan amamantar. Aunque no cuentes con el respaldo de la legislación, puedes hacer mucho para facilitar la extracción de leche materna en el trabajo. Breastfeeding.com ofrece mucha información para madres trabajadoras sobre sacaleches, la extracción de leche en el trabajo, el almacenamiento de la leche y cómo lidiar con el jefe.

Otra posibilidad es presentar a tu empresa el programa «Mothers at Work» de LifeCare, Inc. «Mothers at Work» es el programa líder a nivel mundial sobre lactancia materna en el ámbito laboral, que ayuda a las organizaciones a crear un entorno de trabajo que ofrezca apoyo, así como a contratar y retener a empleados valiosos. Ofrece asesoramiento sobre lactancia las 24 horas del día, tanto antes como después del parto; acceso a material de alta calidad para la lactancia; material educativo; clases de lactancia presenciales; y otras herramientas para apoyar a las madres lactantes en el lugar de trabajo.

Casos de lactancia materna en público

¡Una sola persona puede marcar la diferencia! Tanto mujeres a título individual como grupos de activistas han logrado numerosas victorias en la defensa del derecho de las mujeres a dar el pecho en público.

• Kerry Madden-Lunsford presentó una demanda contra una librería cuyo dependiente le había dicho que no podía dar el pecho y le había sugerido que fuera al baño. La demanda se resolvió posteriormente de forma alentadora: la empresa impartió formación a sus empleados sobre la lactancia materna e incluso colocó carteles en los escaparates de la tienda indicando que las madres que dan el pecho eran bienvenidas.

• En un local de Starbucks de Maryland, se pidió a una madre que diera el pecho en el baño o que cubriera a su hijo con una manta, lo que supone una infracción de la ley de Maryland que protege el derecho de las madres a dar el pecho en público. Cuando la madre protestó, el local respondió con una disculpa y informó a sus empleados sobre la legislación de Maryland. A raíz de esto ha surgido todo un movimiento: «Da el pecho a tu bebé en Starbucks». Las concentraciones públicas para dar el pecho y las cartas enviadas a Starbucks influyeron en la empresa para que publicara una política nacional que permite la lactancia materna en sus cafeterías.

La lactancia materna en las piscinas municipales de Canadá

El Comité de Acción por la Lactancia Materna de Edmonton (BACE) se creó en el verano de 2001 como respuesta a varios “incidentes relacionados con la lactancia materna” ocurridos en una piscina municipal de Edmonton. Al menos desde 1996, a las mujeres que amamantaban sentadas en el borde de la piscina de agua caliente se les pedía habitualmente que dejaran de hacerlo o que abandonaran la piscina.

En agosto de 2001, BACE presentó un informe oficial al departamento de centros de ocio de Edmonton en el que exponía sus inquietudes sobre esta política y sobre los “incidentes relacionados con la lactancia materna”. En septiembre de 2001, el ayuntamiento respondió a BACE con una carta de tres páginas en la que, en esencia, se abordaban todas nuestras inquietudes. La carta decía, en parte: “A partir de ahora, informaremos a cualquier usuario que se queje de que la lactancia materna es una práctica aceptable en las instalaciones y no contraviene ninguna legislación. Asimismo, nuestro personal informará a los usuarios, en los casos pertinentes, de que no existen pruebas sanitarias sólidas que indiquen ningún riesgo para la salud, ni para los bebés ni para el resto de usuarios de las instalaciones, derivado de que las personas den el pecho en el agua… La nueva política prevé que se mantenga una conversación con la persona que presenta la queja, no con la mujer que está dando el pecho. También daremos instrucciones al personal para que se asegure de que esto se aborde desde una perspectiva de atención al cliente, mostrando en todo momento sensibilidad hacia el tema tanto desde el punto de vista de las madres como del resto de usuarios”. El departamento del centro de ocio también invitó a BACE a colocar folletos sobre la lactancia materna y otro material informativo en las zonas públicas designadas de sus instalaciones.

Uno de los principales factores que influyen en la percepción que tiene el público en general sobre la lactancia materna en público es precisamente la frecuencia con la que las madres la practican. Imagínate: si prácticamente todas las madres amamantaran a sus bebés, sería algo habitual ver a bebés lactantes y a niños más mayores en público. Entonces, las mujeres no tendrían por qué sentirse cohibidas por ello, ni los demás prestarían mucha atención a algo tan cotidiano. Y, aunque pueda resultar difícil, las madres que amamantan pueden cambiar la opinión que tienen los demás sobre la lactancia materna.