Lee esto antes de vacunarte: los seis principios de la decisión informada
Seis principios para proteger la libertad de elección en materia de vacunas
Primer principio: la decisión es tuya
Cuando ejerzas tu derecho al consentimiento voluntario e informado respecto a la vacunación, ya sea para ti o para tu hijo, recuerda que las leyes estatales sobre vacunación incluyen:
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• Requisitos legales cuya cumplimiento deben velar los responsables de los centros educativos y de las autoridades sanitarias.
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• Exenciones legales que tienes derecho a elegir ejercer. (Los colegios públicos deben admitir las exenciones de vacunación previstas en la legislación estatal en materia de vacunación, pero los colegios privados, religiosos u otros centros no gestionados por el Estado pueden rechazar dichas exenciones).
La mayoría de las leyes estatales sobre vacunación no permiten que los alumnos no vacunados con exenciones de vacunación asistan al colegio durante los brotes confirmados de determinadas enfermedades infecciosas, durante unos periodos de tiempo determinados.
Recuerda > Nadie tiene la autoridad moral para obligarte a ti ni a tu hijo a que os administren una vacuna sin vuestro consentimiento voluntario e informado. Tienes el derecho legal a acogerte a las exenciones de vacunación según la legislación de tu estado.
Segundo principio: Tienes derecho a saber
Tienes el derecho legal a conocer los riesgos y las complicaciones de las vacunas antes de decidir si permites o no que tu hijo sea vacunado. La Ley Nacional sobre Lesiones por Vacunas Infantiles, aprobada por el Congreso y promulgada por el presidente Reagan en 1986, obligaba a todos los médicos y demás profesionales sanitarios a facilitar a los padres información por escrito sobre las vacunas antes de que los niños fueran vacunados.
Recuerda > Todas las vacunas y demás productos farmacéuticos conllevan un riesgo de lesiones o muerte, y esos riesgos pueden ser mayores para algunas personas que para otras. Nunca aceptes recibir una vacuna, un medicamento u otro producto sin informarte exhaustivamente sobre todos los riesgos. El prospecto, que las empresas farmacéuticas están obligadas por ley a incluir en cada vial de vacuna suministrado a los centros de salud públicos y a las consultas médicas privadas, contiene una descripción de las reacciones notificadas y las precauciones relacionadas con la vacuna. Puede solicitar una copia de ese prospecto a su médico o al departamento de salud de su estado.
Tercer principio: Mantente informado y preparado
El conocimiento es poder. Infórmate bien sobre la vacunación y la salud. Investiga por tu cuenta y consulta con uno o varios profesionales sanitarios de confianza antes de tomar cualquier decisión relacionada con la salud. Conviértete en un consumidor informado y estarás en condiciones de defender tu derecho a tomar libremente decisiones voluntarias sobre la salud, incluida la vacunación, tanto para ti como para tus hijos.
Recuerda > Si te informas bien sobre las vacunas y la salud, estarás preparado para hablar de forma inteligente y racional sobre tus decisiones en materia de vacunación con tu familia, amigos, compañeros de trabajo, médicos, representantes políticos y otras personas de tu comunidad.
Cuarto principio: Asume la responsabilidad de tus palabras y tus actos
Cuando defiendas tu derecho a la información y tu libertad para decidir si vacunarte o no a ti mismo o a tu hijo, la forma en que ejerzas tus derechos determinará si tienes éxito o no. En tus contactos con médicos, el colegio o los responsables sanitarios del Gobierno, mantén la calma, pero sé cortés y firme a la hora de explicar y defender la decisión que has tomado respecto a la vacunación. Si un médico o un funcionario público te trata de forma irrespetuosa o te acosa de cualquier manera, no entres en una discusión estéril. Quizás te convenga ponerte en contacto con un abogado, con tus representantes estatales electos o con los medios de comunicación locales si tú o tu hijo o hija recibís amenazas. La NVIC también dedica una sección de su página web, el «Cry For Vaccine Freedom Wall» (Muro por la libertad de vacunación), para que el público publique denuncias de acoso por motivos relacionados con la elección de la vacunación.
Recuerda > Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti, incluso si te atacan o acosan por la decisión que hayas tomado respecto a la vacunación. Sé un ejemplo para los demás miembros de tu comunidad cada vez que defiendas tu derecho a ejercer el consentimiento voluntario e informado respecto a la vacunación, incluido el derecho a rechazar una o varias vacunas para ti o para tu hijo. Protégete a ti mismo y a tu familia solicitando asesoramiento jurídico o de otros expertos, si es necesario.