Efectos secundarios del consumo de Ritalin
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en 2003, 2,5 millones de niños de entre 4 y 17 años recibían medicación para tratar el TDAH. El fármaco más extendido es el metilfenidato, comercializado como Ritalin y bajo otras marcas. Dada la gran difusión de este medicamento, debemos preguntarnos: ¿qué efectos tiene realmente en nuestros hijos? ¿Qué tipo de efecto va a tener esto en un niño que ha estado tomando este medicamento durante un periodo prolongado? ¿Existen otros métodos de tratamiento que puedan ser igual de eficaces para tratar el TDAH, sin el riesgo de sufrir efectos secundarios?
Efectos a corto plazo
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Cardiovascular: taquicardia, hipertensión arterial, ritmo cardíaco anormal, posibilidad de sufrir un infarto
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Sistema nervioso central: alteración del estado mental, alucinaciones, depresión, excitación, convulsiones, somnolencia, insomnio, irritabilidad, hostilidad, tristeza, tics, tics nerviosos, comportamiento obsesivo-compulsivo
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Aparato gastrointestinal: trastornos alimentarios, náuseas/vómitos, dolor de estómago
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Otros: visión borrosa, dolor de cabeza, mareos, trastornos sanguíneos, enuresis, fiebre, dolor articular, sudoración inusual
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Síntomas de abstinencia y rebote: empeoramiento de los síntomas similares al TDAH, depresión, insomnio, bajón al atardecer, hiperactividad, irritabilidad
Efectos a largo plazo
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Depresión: Algunos estudios sugieren que el consumo de Ritalin en niños preadolescentes puede provocar depresión en etapas posteriores de la vida.
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Sistema neuronal: Un cortocircuito en el “sistema de recompensa” del cerebro dificulta la experiencia del placer. > Respuesta emocional: La exposición crónica al Ritalin provoca una disminución de la sensibilidad ante los estímulos de recompensa, al tiempo que da lugar a un aumento de las respuestas negativas ante situaciones adversas.
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Carrera profesional: Los niños que hayan tomado un fármaco psicotrópico o psicoestimulante después de los 12 años no podrán acceder al servicio militar.
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Fallecimientos: Entre 1990 y 2000 se notificaron al programa MedWatch de la FDA (un sistema de notificación voluntaria) 186 fallecimientos relacionados con el Ritalin. Es probable que estas cifras no representen más del 10 al 20 por ciento de los casos reales.
Opciones
El director del Instituto Nacional de Salud Mental afirma que su organización está “preocupada por los diagnósticos erróneos de TDAH”. Esto significa que, al menos, una parte de esos millones de usuarios no debería estar tomando Ritalin en absoluto. Lo que algunas organizaciones dedicadas al TDAH no quieren que sepas es que existen tratamientos igualmente eficaces que no incluyen sustancias químicas.
Un estudio realizado en 2003 en el programa de posgrado de neuropsicología de la Facultad de Medicina de Harvard evaluó a 20 niños a los que se les había diagnosticado TDAH. Diez de ellos recibieron tratamiento con Ritalin y los otros 10, con suplementos alimenticios. Las pruebas revelaron que los participantes de ambos grupos mostraron mejoras significativas y prácticamente idénticas.
Los estudios sugieren que la mayoría de los síntomas neurológicos que se atribuyen al TDAH pueden atribuirse, de hecho, a otras causas, entre ellas:
- Alergias a los alimentos y a los aditivos
- Toxicidad por metales pesados y otras toxinas ambientales
- Dietas bajas en proteínas y ricas en hidratos de carbono
- Desequilibrios o carencias de minerales
- Trastornos tiroideos
- Deficiencias vitamínicas
Hay estudios que respaldan la eficacia de los complementos alimenticios (una mezcla de vitaminas, minerales y otros ácidos esenciales que pretenden abordar los factores de riesgo bioquímicos del TDAH) como alternativa más segura al Ritalin.
En resumen
Si a tu hijo le han diagnosticado TDA o TDAH, el Ritalin no es la solución. Las pruebas demuestran que los riesgos del Ritalin superan, en esencia, cualquier posible beneficio.