Para añadirlo a los favoritos:

Iniciar sesión o registrarse

El niño salvaje

Por Scott Noelle

Los animales domésticos confinados en granjas, zoológicos y hábitats antinaturales similares carecen de cierta “chispa” que sí tienen sus congéneres salvajes. Han sido criados o adiestrados para vivir alejados de su naturaleza. Se han adaptado a su falta de libertad.

¡Mete a un animal salvaje en una jaula por primera vez y contempla su furia! ¿Qué otra cosa cabría esperar de una criatura que aún sabe que debería estar libre?

Los niños nacen libres y salvajes, y no se someten fácilmente a la “domesticación”. ¡Y menos mal que es así! Porque quienes conservan esa chispa son los que impulsarán a la próxima generación de la humanidad.

Hoy, busca en tu hijo o hija señales de esa chispa de naturaleza salvaje… ¡y celébrala! Confía en que, a su debido tiempo, se adaptará a la sociedad. Y, mientras tanto, deja que esa chispa encienda las llamas de una vida auténtica y apasionada.