A la búsqueda de la verdad: la exposición al sol, los protectores solares y el cáncer de piel
Ya ha llegado el verano y, como es lógico, todos pasamos más tiempo al aire libre. Hoy en día, se considera casi un acto de maltrato que los padres no protejan a sus hijos del sol, una supuesta causa del cáncer de piel. Este artículo te ayudará a ver con otros ojos la exposición al sol, las causas del cáncer de piel y los protectores solares tradicionales en los que confiamos.
Dejemos que entre el sol
La luz solar natural es necesaria para gozar de buena salud. Una exposición diaria moderada permite al cuerpo producir vitamina D y sintetizar melanina (el filtro solar natural de nuestro cuerpo). La sobreexposición al sol provoca fotodaño en la piel y queratosis actínicas, un precursor del carcinoma de células escamosas. Además, tiene un efecto inmunosupresor y acelera el envejecimiento cutáneo. La subexposición también es peligrosa, ya que provoca una “deficiencia de luz”. La deficiencia de luz induce una carencia de vitamina D, lo que acelera el riesgo de desarrollo de melanoma.
El Dr. Gordon Ainsleigh es partidario de una exposición solar moderada y regular, ya que considera que puede prevenir hasta 30.000 muertes por cáncer al año en Estados Unidos. Un estudio publicado en la revista CANCER (marzo de 2002: 94:1867-75) respalda su tesis. Se observó que las tasas de trece tipos de cáncer eran más elevadas en Nueva Inglaterra, donde es posible que la población no sintetice vitamina D en absoluto debido a la falta de luz solar durante el invierno. Las muertes por cáncer de recto, estómago, útero, vejiga y otros tipos de cáncer eran casi el doble que las de la población del suroeste. Se compararon los hábitos alimenticios y apenas se observaron diferencias. La mayoría de los protectores solares están diseñados para bloquear los rayos UVB, que son los que permiten la síntesis de la vitamina D. A la luz de este informe y de otros, junto con los estudios epidemiológicos que relacionan la falta de exposición al sol con niveles subóptimos de vitamina D, quizá sea el momento de replantearnos nuestras ideas sobre la exposición al sol y sus efectos en nuestra salud.
Arrojar luz sobre el tema del cáncer de piel
Aunque normalmente se culpa a la exposición al sol del cáncer de piel, estos estudios revelan conclusiones sorprendentes.
- El melanoma se estaba dando en las zonas donde más se utiliza el protector solar, y las tasas de melanoma son más elevadas entre las personas que evitan el sol y trabajan en entornos urbanos cerrados.
- Un estudio publicado en la revista BMJ analizó la relación entre la luz fluorescente en interiores y la tasa cada vez mayor de melanoma. Teniendo en cuenta factores como el color del pelo, el tipo de piel y los antecedentes de exposición al sol, se descubrió que trabajar bajo luz fluorescente había duplicado el riesgo de melanoma en los participantes del grupo de prueba.
- Las pruebas de que el sol fuera el factor causante del desarrollo del melanoma eran débiles y no concluyentes. La piel bronceada por la exposición habitual al sol y las personas que recibían más luz solar eran menos vulnerables a los efectos nocivos de las luces fluorescentes.
- Unos investigadores rusos descubrieron que las mujeres que trabajan bajo luces fluorescentes corren un mayor riesgo de padecer melanoma. En 1990, un estudio de la Marina de los Estados Unidos reveló que las tasas más elevadas de melanoma se daban entre las personas que trabajaban en interiores.
- En 2001, la Academia Nacional de Ciencias publicó un estudio exhaustivo que demostraba que la proporción entre omega 6 y omega 3 era clave para prevenir el desarrollo del cáncer de piel. Tanto los ácidos grasos omega-3 como los omega-6 son esenciales para la salud humana; sin embargo, el estadounidense medio consume una cantidad excesiva de ácidos grasos omega-6 en su dieta, mientras que su ingesta de omega-3 es muy baja. Aunque la proporción ideal entre grasas omega-6 y omega-3 es de 1:1, ¡nuestra proporción media de omega-6 respecto a omega-3 oscila entre 20:1 y 50:1! Las principales fuentes de omega-6 son el maíz, la soja y los aceites de cártamo y girasol; estos aceites están presentes en exceso en la dieta habitual, lo que explica nuestros niveles excesivos de omega-6. Evita o limita el consumo de estos aceites.
La verdad sobre los protectores solares
- Los estudios no demuestran que los protectores solares prevengan el cáncer basocelular ni el melanoma; sin embargo, la mayoría de los responsables de salud pública siguen insistiendo en que el uso de protectores solares o evitar la exposición al sol es nuestra mejor protección.
- Por extraño que parezca, desde la introducción de los protectores solares químicos, las tasas de cáncer de piel han empezado a aumentar en lugar de disminuir. Por ejemplo, las tasas de melanoma se duplicaron, pasando de 6 a 13 por cada 100.000 personas desde 1973. Hoy en día, los diagnósticos de cáncer de piel superan a los de cualquier otro tipo de cáncer, con más de 1,3 millones de nuevos casos cada año; además, según la Sociedad Americana contra el Cáncer, los nuevos diagnósticos de melanoma se acercaron a los 48.000 en 2002.
- Las investigaciones demuestran que los protectores solares no protegen contra el melanoma, el tipo más peligroso de cáncer de piel. Las cremas reducen el riesgo de quemaduras solares, pero no bloquean los rayos UVA, que son los que causan el melanoma. Ni siquiera los protectores solares con el factor de protección más alto (35), aplicados en las cantidades adecuadas, resultaron eficaces a la hora de filtrar los rayos nocivos. Se recomienda limitar el tiempo de exposición al sol y utilizar ropa que bloquee los rayos UVA cuando el sol está en su punto más intenso.
Descubriendo la verdad sobre los protectores solares
Recientemente, un estudio publicado en abril de 2004 en la revista *Journal of Chromatography* reveló que todos los agentes de protección solar analizados penetran de forma significativa en la piel, y que la oxibenzona y sus metabolitos atraviesan la piel. Se han detectado concentraciones de benzofenona 3 y de su metabolito, la 2’,4-dihidroxibenzofenona, en la orina humana tan solo cuatro horas después de la aplicación. También se ha comprobado que se absorben a través del tracto gastrointestinal y se ha detectado su bioacumulación en muestras de leche materna.
- La benzofenona y la oxibenzona (benzofeno 3) se encuentran entre los generadores de radicales libres más potentes que se conocen. (En 1997, la Comunidad Europea prohibió el uso de sustancias químicas presentes en los protectores solares, como la benzofenona y el etilhexil-p-metoxicinamato, así como de ésteres del PABA, como el padimato-O y el octildimetil-PABA.)
- El metoxicinamato de octilo (OMC) puede resultar peligroso si llega al torrente sanguíneo. Ya en la década de 1970, el profesor Howard Maibach descubrió que hasta 35% de protector solar pasa al torrente sanguíneo y que, cuanto más tiempo permanece en la piel, mayor es la absorción.
- La trietanolamina (TEA), cuando se aplica por vía tópica a ratones hembra, provoca un aumento de los tumores hepáticos, mientras que en los ratones machos se observó un aumento menor de estos tumores, aunque también desarrollaron tumores renales. La TEA, combinada con agua o nitratos (que se utilizan a menudo como conservantes, aunque la ley no exige que se indiquen en la composición), puede producir nitrosaminas, que son carcinógenas.
- El Parsol 1789 es una sustancia química que bloquea los rayos UVA, pero que también genera radicales libres y penetra en la piel.
- El ácido 2-fenilbenzimidazol-5-sulfónico (PBSA), un ingrediente presente en algunos protectores solares, ha demostrado que daña el ADN cuando se expone a la luz.
- Se sospecha que las sustancias químicas conocidas como «sustitutos del estrógeno» o «alteradores del género» provocan trastornos reproductivos en animales y seres humanos. Entre dichos trastornos se incluyen malformaciones o retrasos en el crecimiento de los órganos genitales, y podrían ser, en parte, responsables del drástico aumento de los cánceres de próstata, mama, testículos y útero. 7- Se han detectado sustancias químicas presentes en los protectores solares en peces de Alemania, lo que ha provocado que algunos de ellos se convirtieran en hermafroditas.
- Se han detectado sustancias químicas presentes en los protectores solares en peces de Alemania, lo que ha provocado que algunos de ellos se conviertan en hermafroditas.
- La benzofenona-3, el homosalato, el octilmetoxicinamato, el 4-metilbenzlideno (4mbc), el alcanfor y el octildimetil-PABA (o-d-PABA) son todos miméticos del estrógeno, ¡y se ha demostrado que todos ellos aumentan el crecimiento de las células de cáncer de mama! Se ha descubierto que tres de estas sustancias causan problemas de desarrollo en animales, y el 4-MBC, al mezclarse con aceite de oliva y aplicarse sobre la piel de ratas en concentraciones permitidas en los protectores solares, duplicó la tasa de crecimiento uterino antes de la pubertad, un descubrimiento muy impactante y preocupante. La presencia y la exposición a los imitadores de estrógenos son, y deben ser, motivo de gran preocupación, ya que, cuando estas sustancias estrogénicas entran en contacto con los receptores hormonales, estos las interpretan como si fueran estrógenos auténticos, lo que provoca la feminización de los tejidos. Esto puede dar lugar a problemas de desarrollo que pueden derivar en endometriosis, cáncer de útero y de mama, alteraciones del ciclo menstrual y otros problemas para las mujeres. En los hombres, puede provocar cáncer de testículo, aumento de pecho, disminución del recuento de espermatozoides, pérdida del deseo sexual y otros problemas.
¿Qué puede hacer una madre?
- Asegúrate de que tus hijos se expongan a diario a los rayos beneficiosos del sol.
- Expone poco a poco a tus hijos a los rayos del sol, sobre todo en los meses de verano.
- Evita exponerte al sol durante las horas de mayor intensidad del día: entre las 11:00 y las 15:00.
- Ten en cuenta que la nieve y el agua intensifican la radiación solar, así que adapta tu exposición en consecuencia.
- Utiliza ropa, gorras, gafas de sol y paraguas para reducir la exposición directa al sol.
- Elige con cuidado los productos de protección solar que contengan ingredientes naturales de origen mineral, que no incluyan filtros solares sintéticos y que sean seguros, no tóxicos, sin conservantes y biodegradables. ¿Dónde puedes encontrar protectores solares de origen mineral? Echa un vistazo en tu tienda local de alimentación saludable. Otras opciones son Lavera Natural Cosmetics (www.lavera-usa.com) y, según recomienda el boletín «Natural Health Newsletter», www.colorscience.com.
- El dióxido de titanio y el óxido de zinc son dos ingredientes que actúan como barreras físicas que reflejan los rayos UV y que pueden resultar menos problemáticos en cuanto a la absorción.
- Aumenta los niveles de omega-3 de tu hijo y reduce la ingesta, normalmente excesiva, de grasas omega-6. Hoy en día, son muchos los que defienden el uso de “luces alternativas”, como la iluminación de espectro completo. Sustituye la iluminación fluorescente tradicional por luces de espectro completo en los lugares donde tus hijos pasan mucho tiempo. Sugiere a los colegios y guarderías que sigan tu ejemplo.
Recursos:
Gran parte de este artículo se ha extraído de un excelente libro titulado El Programa «Avances en el cáncer de piel» por Kurt Greenberg, con su autorización. Para pedir este libro y una crema especial que él mismo ha desarrollado para revertir y prevenir los daños causados por el sol, visita Sedna Health Products: www.sednaproducts.com.
Visita también la página web de Kurt Greenberg: www.kurtgreenberg.com para leer artículos excepcionales y escuchar entrevistas interesantes sobre otros temas relacionados con la salud.
Otros productos son de Lavera Natural Cosmetics: www.lavera-usa.com
¿En qué otros sitios puedes encontrar protectores solares a base de minerales? Echa un vistazo a tu tienda de productos naturales más cercana.