Del estrés a la felicidad
«El estrés —dijo un sabio— es el resfriado de la psique». ¡Qué gran verdad!
Sin embargo, mientras que el resfriado común nos afecta dos veces —o, como mucho, tres— al año, el estrés se ha convertido en una presencia constante en nuestra mente y nuestro cuerpo.
Al contemplar esta imagen, queda patente hasta qué punto el estrés se ha infiltrado en nuestra psique. Imagínate frente a frente, mirándote a los ojos rojos, con un rottweiler gigante.
La psicología nos dice que, en momentos de vida o muerte como estos, el cuerpo se prepara para una respuesta de “lucha o huida”. En apenas treinta segundos de pánico, fíjate en lo que le ocurre a tu cuerpo. Te hormiguean las palmas de las manos. Se te eriza el vello. Empiezas a sudar en las sienes. Se te pone la piel de gallina. Sientes escalofríos en la columna vertebral. Se te dilatan las pupilas. Tu corazón late más rápido. Tu presión arterial sube. Tu estómago se vuelve de un rojo intenso y la digestión se detiene. Tu vejiga se relaja. Un nervio prominente sobresale en tu frente. Se te va el color de la cara. Tu cuerpo libera docenas de sustancias químicas de emergencia para hacer frente a la situación.
Ahora imagina algo aún más aterrador. Imagina tu mente atrapada en esta situación durante todo un día mientras estás despierto. Hora tras hora, día tras día, año tras año, a lo largo de toda tu vida. La reacción de «lucha o huida» se desarrolló como una respuesta repentina ante una situación que ponía en peligro la vida, no como un estado constante de la mente —y del cuerpo—. Pero, por desgracia, eso es precisamente lo que está ocurriendo en el mundo moderno.
Cómo aborda el ayurveda el estrés
El ayurveda, el sistema de curación con 5.000 años de antigüedad originario de la India, propone algunas formas muy sensatas de afrontar el estrés. Para tratar el estrés, un médico ayurvédico, conocido como vaidya (traducción literal: «el que sabe»), intentará en primer lugar llegar a la causa raíz de tu estrés. Para ello, te hará preguntas sobre tu alimentación, tus hábitos de sueño y tu estilo de vida en general. Los vaidyas están formados en el diagnóstico del pulso: con solo un minuto de sostener en silencio tu muñeca, pueden obtener una gran cantidad de información sobre lo que ocurre en tu cuerpo y tu mente.
El Ayurveda sostiene que cada persona es una combinación única de tres doshas o tipos corporales: Vata, Pitta y Kapha. Aunque los vaidyas recomiendan medidas para combatir el estrés basadas en el tipo corporal de cada uno, existen algunas pautas generales que resultan beneficiosas para cualquier persona, independientemente de su tipo corporal.
Empieza bien el día
Aunque tengas mucha prisa, no te saltes el desayuno. Adquiere el hábito de comer una manzana cocida cada mañana. A continuación te explicamos cómo prepararla: pela una manzana y córtala en cuartos. A continuación, clava un clavo en cada gajo y cuece la manzana a fuego lento en agua con canela. Retira los clavos y cómete la manzana. Cocinada de esta manera, una manzana al día puede mantener a raya al «señor Estrés», según dicen los vaidyas.
No te quedes con hambre
Como siempre, lo que se lleva es estar delgado, y lo que pasa de moda es estar con sobrepeso. Pero en tu afán por perder peso, no te quedes con el estómago vacío. Un cuerpo hambriento provoca todo tipo de problemas: trastornos digestivos, sueño inquieto y fatiga mental. De hecho, según los textos de ayurveda, es imprescindible comer a sus horas. El estrés frena los fuegos digestivos, pero si persistes en tu esfuerzo por mantener horarios regulares para las comidas, tu organismo volverá a funcionar con normalidad. El almuerzo, según los vaidyas, debería ser la comida principal del día, ya que es cuando los fuegos digestivos del cuerpo están en su punto álgido.
Esfuérzate por dormir bien por la noche
Acostarse a la hora adecuada cada noche es quizás el mayor favor que puedes hacerte a ti mismo, según los médicos ayurvédicos. Cuando te concedes ocho horas completas de descanso y regeneración, armonizas el reloj biológico del cuerpo, regulando la digestión y permitiendo que el corazón y la mente funcionen con plena eficiencia. Si eres de los que se acuestan tarde, intenta adelantar la hora de acostarte media hora cada noche, hasta que empieces a dormir antes de las 22:00. A medida que se acerque la hora de acostarte, dedícate a actividades relajantes; evita los entretenimientos violentos o excesivamente estimulantes. En su lugar, escucha música relajante o disfruta de un baño caliente y relajante para calmar tus sentidos. Una buena señal de que estás descansando lo suficiente es que deberías tener suficiente hambre como para querer un buen desayuno.
Sana tu corazón
El Ayurveda sostiene que los seres humanos tienen, en realidad, dos corazones: el corazón físico, que funciona como una bomba, y el corazón emocional, que siente alegría y tristeza. Para gozar de una salud cardíaca integral, es muy importante cuidar ambos corazones. Si te sientes triste o infeliz por cualquier motivo, mastica una pera jugosa y nota cómo se te anima el corazón. Añade pimienta negra molida a tu dieta diaria. La pimienta negra mejora la biodisponibilidad y estimula el flujo libre de oxígeno hacia el cerebro, lo que también ayuda a que tu corazón se mantenga tranquilo.
Vuelve a conectar contigo mismo
Dedica solo veinte minutos, dos veces al día, a desconectarte del mundo exterior y a sintonizar contigo mismo. Esta es una parte fundamental de la sanación holística según el Ayurveda. Se ha demostrado que la meditación trascendental, en particular —la técnica de relajación introducida por Maharishi Mahesh Yogi—, es extremadamente eficaz para aliviar el estrés y ayudar a las personas a desarrollar todo su potencial físico, mental y espiritual. Haz lo que mejor te funcione, pero sí, busca unos minutos para conectar contigo mismo. En cuestión de días, notarás cómo pasas del estrés a la felicidad.