Cómo elegir un profesional de la medicina holística
Recomendaciones de la Asociación Americana de Medicina Holística
Tu primera responsabilidad como paciente o cliente es elegir a un profesional que se incorpore a tu “equipo” para ayudarte a alcanzar y mantener un estado óptimo de salud física, mental, emocional y espiritual. Aunque la mayoría de los profesionales holísticos utilizan modalidades que actualmente se denominan “medicina alternativa”, sus intereses y prácticas pueden variar enormemente. Así, una persona puede dedicarse principalmente a la nutrición y las hierbas medicinales, mientras que otra puede centrarse sobre todo en los aspectos espirituales de la salud y la enfermedad. Otras áreas de interés incluyen la manipulación espinal y el trabajo corporal, la “medicina energética”, la medicina mente-cuerpo, la acupuntura y el manejo del estrés. Es importante recordar que existen muchas definiciones diferentes de medicina holística. A la hora de elegir a un profesional, asegúrate de que esa persona comparta tu misma filosofía y utilice las modalidades de tratamiento que estás buscando.
Las siguientes consideraciones se ofrecen a modo de guía para ayudarte a encontrar un profesional con el que te sientas a gusto. Es más probable que alcances un estado óptimo de salud cuando trabajas con alguien que te apoya en tus esfuerzos por tomar las riendas de tu vida. Es posible que algunos de los criterios no se apliquen a todas las situaciones.
¿Mantiene este profesional de la salud relaciones profesionales con otros profesionales? ¿Cómo te enteraste de la existencia de este profesional? Una recomendación personal suele tener más peso que una recomendación profesional. ¿Qué opinan tus amigos y otros profesionales sobre esta persona? ¿Qué opina él o ella sobre las segundas opiniones o sobre tu interés por terapias o tratamientos alternativos? ¿Qué certificaciones técnicas, afiliaciones a organizaciones profesionales o a centros hospitalarios tiene este profesional?
¿Qué te parece la consulta y el personal de este profesional? Este entorno pone de manifiesto sus actitudes y creencias. ¿Te sientes cómodo y bien atendido cuando llamas o vas a la consulta? ¿El ambiente contribuye a esa sensación de comodidad? ¿El personal te ayuda a sentirte mejor? ¿Hay folletos informativos disponibles en la consulta o en la sala de espera? ¿Se respeta la hora de tu cita o tienes que esperar?
¿Te sientes valorado al trabajar en colaboración con este profesional? La curación se ve favorecida por una relación sana entre el paciente/cliente y el profesional sanitario. ¿Sientes que este profesional está ahí para ti? ¿Sientes confianza y seguridad? ¿Te parece que se preocupa por ti, que se toma en serio tu historial médico y que muestra interés por tu familia, tu estilo de vida y tu alimentación? ¿Te informa sobre las distintas opciones de tratamiento? ¿Ambos reconocéis que os necesitáis mutuamente? ¿Es accesible el profesional sanitario? ¿Puedes hablar de los aspectos económicos de tu atención médica de forma abierta y sin reparos? Las respuestas positivas a estas preguntas son prueba de que ocupas el lugar que te corresponde como cocreador de esta alianza terapéutica.
¿Se respeta tu dignidad personal? Cualquier examen o interacción debe respetar tu dignidad personal.
¿Este profesional tiene en cuenta tus inquietudes y miedos? ¿Es este profesional lo suficientemente comprensivo como para ponerse en tu lugar en lo que respecta a los miedos y la ansiedad que te provocan una enfermedad o un tratamiento propuesto?
¿Cómo se encuentra de salud este profesional? ¿Parece llevar un estilo de vida saludable? Los signos de sobrepeso, exceso de trabajo, tabaquismo o consumo de alcohol pueden indicar que no se cuida. Probablemente te irá mejor con un compañero de equipo que esté tan comprometido con la buena salud como tú. La frase bíblica “Médico, cúrate a ti mismo” es fundamental en una relación basada en la salud.
¿Se te concede un plazo entre el diagnóstico y el tratamiento? ¿Te da este profesional el tiempo necesario para recopilar la información y los recursos personales que necesitas para tomar una decisión bien fundamentada?
¿Te tratan como si se tratara de una relación importante y duradera? ¿Te informan de los resultados de las pruebas en un plazo razonable? ¿Se programan visitas de seguimiento tras el tratamiento? ¿Se habla de los objetivos de salud futuros y no solo del problema inmediato que se está tratando?
¿Te sientes aceptado incondicionalmente por este terapeuta? La aceptación incondicional te permite recuperarte a tu manera, que es única. ¿Sientes que te aceptan pase lo que pase, independientemente de las decisiones que tomes? ¿Puede el profesional abordar tu tratamiento con una mente abierta, en lugar de seguir un plan de tratamiento predeterminado? ¿Ofrecería el profesional a un miembro de su propia familia el mismo consejo, elegido con tanto cuidado, que te ha dado a ti?
¿Enviarías a la persona más querida para ti a este profesional? ¿Sientes tanta confianza y seguridad en este profesional como para enviarle, sin ningún tipo de recelo, a la persona más querida para ti? Si es así, entonces has encontrado a esa persona especial para formar parte de tu equipo de salud.